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Nota: Empezamos aquí una nueva serie, o conjunto de series de artículos que, valga la redundancia, articularán esta Base Eco: este reducto rebelde tendrá nuevas “secciones” fijas, que se irán alternando con los posts habituales. Estas secciones serán: novelas, televisión, videojuegos y cómics. Y cada vez analizaremos una obra concreta, tratando de mantenernos pegados al máximo a la actualidad. Por ello, analizaremos y comentaremos los capítulos de Clone Wars más recientes, así como las novelas y cómics que se vayan publicando en España y Estados Unidos. Comenzamos por la novela más reciente aparecida en el coleccionable de Planeta de Agostini: Traidor.
La galaxia ha sido invadida. La República ha caído (otra vez). Un enemigo más terrible que el propio Imperio amenaza con destruir todo por lo que una vez luchó la Alianza Rebelde. Muchos héroes han caído, y muchas familias se han roto. Y quien fuera una de las principales esperanzas de los Jedi es ahora prisionero de los temibles Yuuzhan Vong.
Traidor, escrita por Matthew Stover, es la novela que se convierte en verdadero punto de inflexión en la saga de La nueva Orden Jedi. A pesar de no estar incluida entre las entregas más importantes a priori de la serie (en Estados Unidos hubo cinco que se publicaron en tapa dura: Vector Prime, Punto de Equilibrio, Estrella a estrella, Los caminos del destino y La Fuerza unificadora), al leer esta novela uno tiene la sensación de haber llegado al meollo del asunto. Se trata de un punto y aparte: cuando acabe, nada volverá a ser lo mismo en la guerra contra los Vong. Y Jacen Solo habrá cambiado para siempre, de un modo que afectará a todas las historias situadas cronológicamente después de ésta.
Se trata además de una novela atípica, puesto que se centra en un único personaje principal, Jacen Solo (hijo de Han y Leia), dejando fuera a todos los personajes de las películas y empleando tan solo a un puñado de secundarios (no más de cuatro verdaderamente relevantes) nacidos todos ellos en el Universo Expandido.
Pero lo que más llama la atención de Traidor es el modo exquisito en que está escrita. Matthew Stover plantea una novela con verdadera vocación de estilo, con figuras retóricas, con metáforas dentro de otras metáforas. Los aficionados a Perdidos seguramente reconozcan en este libro (publicado antes de la serie) uno de los momentos más hermosos de la primera temporada: la historia de la polilla que Locke le cuenta a Charlie cuando le requisa las bolsitas de heroína tiene aquí un precedente directo y de igual belleza.
Eso sí, los más puristas quizá se sientan decepcionados, puesto que Stover plantea una nueva concepción del “Evangelio según Lucas”. Una visión más compleja, que abandona los blancos y negros, que mezcla luces y oscuridades para crear un juego de sombras chinescas en el que nada es lo que parece. La Fuerza abandona el maniqueísmo para entrar en el reino de la ambigüedad, a la vez que Jacen Solo da sus primeros pasos en lo que su cuidadora Vergere llamará “el reino de los muertos”.
Se trata posiblemente de la obra más redonda del Universo Expandido, seguida de cerca tan sólo por las otras creaciones de Stover: Punto de ruptura, la excelente novelización de La venganza de los Sith y Luke Skywalker y las sombras de Mindor. Atrás quedan los tiempos en que Timothy Zahn era el punto de referencia indiscutible e insuperable en cuanto a novelas de Star Wars. Bienvenido sea el cambio.
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