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Miércoles, 03 de Marzo de 2010 11:24 |
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Cuando a uno le invitan a comer en casa ajena, tiene que ser educado y tragar lo que venga. Es de bien nacidos el ser agradecido. Pero cuando uno está en su propia casa, solo, bien se puede obligar a comer algo determinado o bien puede comer lo que le dé la real gana. Todas estas opciones son correctas y cada uno es muy libre de gestionar su alimentación como le venga en gana. Pero estaremos de acuerdo en que si, de repente, alguien viniera y nos metiera una lechuga en la boca de buenas a primeras, nos cabrearíamos con toda la razón del mundo.
Bien, si esto es negativo con la comida también lo es con ámbitos de todo tipo. Cercando el objeto de estudio: ¿Por qué me tengo que tragar tu mierda de música/ruido de fondo y me sé tus canciones de memoria si jamás me compré, descargué, escuché o presté atención en radio, tele, etc. a ninguna de tus pildoritas? Y cercando más aún: ¿Por qué narices me tienen que meter a mí los actores por los ojos cuando a ellos les de la real gana? Vamos digo yo, que ya me gustará a mí lo que me tenga que gustar, en esto y en todo, y lo que no, pues ya le gustará a otro. Si a mí no me dice nada un actor, no significa que me vaya a gustar porque ahora resulte que es “cool”. Y que me guste un actor, no significa que me afecte, quiero pensar, el ajetreado devenir de las modas.
Un ejemplo claro: ahora “Malamadre” parte la pana. Claro que sí. Ahora, al público, que es un poco cachondo, se le hace el culillo Pepsi-cola cuando ven a Luis Tosar. Vamos a ver, señores, Luis Tosar lleva siendo Luis Tosar toda su vida, aunque parezca una perogrullada.
Luis Tosar es infinitos cortos, Los lunes al sol, es un tío (puede que el único) que consigue que empatices tantísimo con un maltratador cabrón (en Te doy mis ojos) que te das miedo a ti mismo. Luis Tosar es la patada que da al coche en esa película, para descargar la furia, luchando por no pegar a su mujer. Luis Tosar tiene unas interpretaciones tan complejas de matices y bien acabadas que debería tener tres calles a su nombre en Galicia y el resto del mundo. ¿Qué pasa? Pues que ahora parece que ha nacido una estrella cuando Malamadre es una pequeña puntita de un enorme iceberg gallego. Y luego nominamos a la tremenda señora Ana Wagener a actriz revelación en los Goya, por no mentar a Soledad Villamil. Qué, ¿somos unos capullos? Sí. Entonces vale.
Así tenemos cien ejemplos. Pero pese a lo que pudiera parecer, hay gente a la que todavía no nos han obligado a comernos: Eduard Fernández, sin ir más lejos. Dos goyas. Entre cine con pelis como El método o Tres días con la familia y teatro, ha hecho una brillante carrera y, si bien es conocido, poca gente te asegura que sea su actor preferido. ¿Por? Siempre está, pero si no nos señalan las cosas con neones no las vemos.
Bien, pues es uno de los míos. Me parece apabullante. Y menuda sorpresa cuando veo que va a ser prota de una nueva serie de televisión: Entre todas las mujeres se llama la serie que, para mí, será una bendición en este purgatorio televisivo español. Parece que vamos a tener actores enormes cabeza de series de televisión, puede que volviendo al modelo más clásico y americano. ¡Y encima dicen que la serie se ha concebido con tono HBO! ¡Dime que no quieres saltar de la emoción! La serie está dirigida por Mariano Barroso y será emitida por el canal TNT. Ya decía yo que el perfil de la serie no se adecúa mucho a Telecinco, por desgracia. Solamente un canal que tenga poco que perder hoy en día se puede arriesgar de esta manera. Esperemos que de alguna forma humana podamos seguirla. Se trata de un veterinario definido por todas las mujeres de su vida y según la nota de prensa recoge las claves cinematográficas: “Guión e intérpretes”.
Bien, es un sinsentido que las claves cinematográficas sean guión e intérpretes. ¿Cuáles son entonces las claves de la ficción televisiva? ¿Actores pésimos improvisando?. Por lo que se ve fuera de España y algunos diminutos ejemplos aquí nos dan la pista de que no es así.
Hemos visto que existe mucho cine que se acerca a “tele de la buena” y mucha tele que se acerca a “cine del bueno”. El cine siempre va a ser una cosa y la tele va a ser otra, ninguna mejor que la otra si se hace con trabajo y talento (especialmente trabajo, estudio, trabajo y más estudio). Son completamente distintas, pero deberían tener una espina dorsal común. Un código ético, gracias. Deontológico si me apuras. “Me comprometo a no parir mierda conscientemente y a trabajar mucho, apoyándome y apoyando a mis compañeros de profesión, sabiendo que tengo una responsabilidad moral, civil y encima, tengo la suerte de que me paguen”. Ya lo dijo Álex de la Iglesia en los Goya, un poco más adornadito, claro. Otras profesiones lo tienen, pero parece que en el cine y en la tele, se puede llegar a ser muy ruin de una manera impune. Vale que no matas gente, pero neuronas caen a puñados. Y el sonido ya es ensordecedor.
Si hay una serie, que esperemos no defraude las altas expectativas, que intenta abrir camino a proyectos más personales como es esta Entre todas las mujeres, no todo está perdido. Que no tenemos que luchar contra Perdidos, House o A dos metros bajo tierra, tenemos que hacer algo a la altura. Y si no tenemos tanta cultura audiovisual como los americanos o europeos, nos ponemos y aprendemos. Que algún productor deje la pasta en algún proyecto menos conservador, que me apuesto a que el público (que, aunque cachondo, repetimos, no es tonto) está deseando devorarlo.
“es que las amas de casa…” Señores, las amas de casa ahora mismo, son lo más. No son las de hace 50 años. Han mamado tele y cine. Las madres de tus amigos, ahora se enamoran de House, Galáctica, ven Smallville, y una barbaridad ingente de señoras de pro no vive sin Perdidos. Otro tanto los señores con corbata. Eso nadie, a priori parece estar anotándolo. Parece una broma, pero es lo que hay. Vale, también ven basuras, pero se está creando el hábito de ver ficción de género y buena o muy buena. En diez años irá a más.
De verdad, empecemos a comernos ya a gente como Eduard Fernández, intercambiables entre cine y tele, que la tele deje de ser peyorativa, cara de producir e insulsa. Me alegra pensar que estamos en el camino.
Y todo, por no comernos lo que nos dicen cuando nos dicen, sino lo que nos da la gana y cuando nos da la gana. Coman bien y un poco de todo lo bueno. Nada de dietas de la alcachofa ni en la tele ni en la vida, después resultas frustrado y con cara de acelga. 
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Domingo, 14 de Febrero de 2010 22:01 |
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La emoción me embargaba al ver las imágenes del resumen inicial, sobre todo, al oír la canción y ver esos créditos con carteles retrospecter de medicamentos contra todo mal. Y ese recordatorio de “cerrado por amistad” del último capitulo de la serie. Mira que yo estaba predispuesta a vernos a Adolfo y a mí, con un renovado resplandor. Y sí, lo disfruté, como lo que es, un eco, un pequeño intento de resucitar a un viejo gigante, que ya tuvo sus extertores de muerte hace muchos, muchos años.
Y fue entretenido y se pasó rápido el telefilm de una de las series más queridas de la infancia de muchos. Pero, tuvo algunas ideas poco acertadas y que empañaron el estilo naïve y entrañable de la nostalgia, con un halo finísimo de superficialidad, cutrerío. No lo sé. Mercero no lo hubiera querido así.
Principalmente, me molestó la ruptura de las reglas pre-establecidas en la serie original. Al no ser una revisitación si no un “regreso” único y puntual, yo, Lourdes, inocente de mí, pensé que todo seguiría igual. La sitcom por excelencia de España se convirtió en telefilm, dejando por el camino la unidad de escenarios y platós, grabando escenas incluso en exteriores.¿Pero por qué? Nosotros queremos ver la rebotica, la entrada principal de la farmacia y el banco del parque. No necesitamos más. Es absurdo conocer la casa de Lourdes Cano al dedillo. Lourdes no tiene casa, tiene farmacia. A mí, no me interesa que el 80% de la trama se realice en una casa que no conozco ni quiero conocer. Mi farmacia es mi vida y siempre lo será. Y Adolfo en prisión y siendo tan irresistible como siempre para las féminas. Después, los actores. Casi todos volvieron, con bastantes años más, más ajados, muy cambiados, pero conservando su gracejo natural ( aquellos que tenían gracejo, claro). Y si uno, no puede volver, fuera del guión. Así es la vida audiovisual. Sí, es muy triste que no salga el marido de Eva Isanta, Caco Senante, pero les pones divorciados y lo arreglas. Más triste es aún que no hayan aparecido ni El Piña( ¿Qué será de él?¿No era el preferido de todos?), ni Romerales. Eso sí, lo de Romerales lo salvaron con un chinito compañero de María Garralón. De acuerdo. Pero, de verdad, que Eva Isanta no pudiera o quisiera grabar no es óbice para que nos larguen a otra pobre muchacha que se parece en el tinte rubio del pelo. Y nada más. ¿Es que nadie se acuerda de lo duro que fue cuando en el Principe de Bell- Air nos cambiaron de madre de un día para otro? No suele colar, de verdad, a menos que el actor haya muerto y hagas algo suficientemente explícito. Veremos qué pasa con el Joker.Pero como Eva Isanta no es Heath Ledger, pues se podría haber suprimido su papel y haber ganado en congruencia. Máxime cuando, los demás son los reales y aparece solo una “haciendo de otro”. La trama de la hija gótica de ella, también nos llevó por rincones demasiado oscuros, hablando de “folla-amigos” y cosas por el estilo. Farmacia de Guardia siempre fue blanca como la leche, aunque uno de los mejores personajes fuera una prostituta de la “Gata con botas”. El picante estaba de fondo, no era tosco. Pues claro que Álvaro de Luna y Concha Cuetos son folla-amigos pero no lo quiero explícito. Me desvirtuáis la infancia y os quedáis tan anchos. Y no lo digo por lo de que Fanny sea lesbiana, que ya se la veía que hacía cosas raras desde pequeña. Ya ha encontrado su verdadero ser y se ha enrrollado con una bombera. Nos alegramos por ella.
Eso sí, aparte, Emma Ozores resinsertada en la socidad es de lo más grande, Concha y Carlos juntos, se superan más que separados y Quique con su voz de uno de los mejores dobladores de nuestro país está estupendo.Luego, que Guille se tenga que apartar a las chiquillas como moscas es tan incomprensible como lo de Adolfo, pero al menos congruente con el gen Donjuanesco de los Segura-Cano.Álvaro de Luna, está como estaba, igual de estupendo y él lo vale en el papel de Carlos. Pero, si bien la segunda mitad del capitulo ganó en interés en cuanto a tramas, me sobra la Oreja de Van Gogh por todos los lados. De acuerdo, sí, es congruente con la idea tan usada en la serie original de “todos en la rebotica y acaba llenándose la farmacia de todo tipo de gente extraña a lo camarote de los hermanos Marx”. Pero hombre. A una señora, de la edad y la clase que tengo yo, que me lleven a la Oreja de Van Gogh, como mi grupo preferido… Eso no le cuela a ninguna madre, hija, ni espíritu Isanta. Hasta hubiera pasado un Juan Pardo. No sé ni cómo no llevaron a Tata Golosa cantando “Los micrófonos”. Total, con la moderna de Lourdes hemos topado. ¿ A qué tipo de público querían afianzar con esas estrellas?¿Al que creció con farmacia de Guardia? Ese público se enternece con la rebotica de por sí, era innecesario.
Pero sí he de decir, que quitando algunas tramas, escenarios, suplantaciones de identidad y músicas del mundo, el telefilm tuvo cosas muy auténticas y puras. De las buenas, de las de siempre. De las Merceradas. Y me refiero al buenrrollismo, anacrónico absolutamente, que en nuestra sociedad es prácticamente imposible de entender. Ese buenrrollismo que adoro entre el ex-marido capullo y la ex esposa, ese buenrrollismo entre el nuevo novio y el exmarido a su vez, amistad férrea, por hacerme feliz a mí, Lourdes. Esas mini broncas entre hermanos, que se solucionan con un : “aham” y todos tan felices. Ese “soy lesbiana”, “pues vale hija”. Eso es Farmacia de guardia. Lo demás es tontería.
Señores, no se puede adaptar Farmacia de Guardia a nuestra época, porque su concepción no es de esta época. Es como hacer que Charlot cante sevillanas en el metro. Interesante pero, ¿necesario? Y luego ganó Mira quien baila.
Pero eso sí, hay que ver qué bien me conservo 
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Domingo, 24 de Enero de 2010 22:36 |
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El género del culebrón es un clásico en todos los países, desde la angloparlante Santa Bárbara (que ya sólo nos acordamos de ella cuando truena) hasta La dama de rosa o la españolísima Amar en tiempos revueltos (que me apuesto lo que queráis a que tanto ésta como Cuéntame llegarán hasta el año 3000 en breve y a ver cómo simbolizan las dos Españas: ¿Cylon y humana?).
De cualquier forma, es un contenido para un público muy determinado y segmentado mujeres, de clase media-baja, que son las que mayoritariamente están viendo la televisión en esa franja horaria. Porque el público más joven huye, siempre. Y a nadie le importa. Eso sí, algún pequeño recién llegado del cole se traga el culebrón seguro. La mamá no le deja poner Phineas y Ferb todavía.(Maldita)
A pesar de que la imagen que Cuatro pretende transmitir es más enrrollada, juvenil y “poco” rancia están super motivados con la idea de conseguir un culebrón que se asiente en la parrilla. Ahora que se acaba Fama pretenden que “bailemos” con Valientes. Se trata de una historia de tres hermanos guapetones que está batiendo todos los records habidos y por haber en Argentina y ha tenido un éxito arrollador allá dónde se estrena.
Pero los de Cuatro están poco menos que asustaditos y son muy prudentes porque no creen que el éxito en otros países sea óbice del éxito en España: Spain is different. Muy different. Y por eso, hablan humildemente “seguiremos intentándolo con las series diarias de sobremesa”. Pobrecitos. Yo empatizo mucho con Cuatro desde que pensaron que una serie con Joseph Fiennes sería la bomba .A ver si es que en Cuatro van a ser pelín gafes con lo que programan…Bueno no, que House y Perdidos no se pueden hundir tan fácilmente. El caso es que por ejemplo, con Flashforward no les culpo: todo hijo de vecino pensó que sería la bomba hasta que pararon la producción para que los guionistas “pensaran” y sobre todo “recordaran” lo que habían dicho en capítulos anteriores y no desdecirlo en los siguientes como si nada. Es un dolor muy parecido al del amor y merece un post aparte. Muy parecido al que despertó en mí la tercera temporada de Héroes, una especie de conciencia que me recrimina “pensaste que estabas enamorada Lourdes, pero realmente el que te gusta es un capullo, te engañó en algunas temporadas y fue realmente bueno pero ahora…¿qué?¿qué va a ser de ti?”
Con la ficción española los de Cuatro igualito: cancelación tras cancelación, se van enamorando y no encuentran su media naranja porque todas les salen ranas. Y eso que Cuatro es de las pocas cadenas que da oportunidades reales a sus productos. Es decir, no es como las que dicen: “venga va: ponemos Vientos de agua a las 4.00 de la mañana y si no funciona la quitamos”.¡Oh!, vaya, no funcionó ¿Verdad Telecinco? Este Campanella que no sabe lo que hace.
Así que el lunes 25 empieza Valientes, de los valientes del canal de televisión más valiente, por lo menos, en intenciones. Una historia de amor y venganza en la que tres hermanos musculados tienen pinta de enamorarse de las churumbelas chungas relacionadas con su mayor enemigo. Ese que destrozó el alma a su fallecido padre, incluso obligándole a quitarse la vida.Los actores: Thäis Blume, Michel Gurfi, Julián Gil, Marco de Paula, Marta Belmontre, Marta Milans y Belinda Washington. Alucinante lo de Belinda. Me encanta desde el día que contó cómo vio un ovni con todo lujo de detalles.
Yo como ama de casa y público objetivo veré la serie el día de su estreno, aunque en este caso la Licenciada ya está enamorada de muchas series (sí, sí, algunas españolas no os creáis) como para que unos cachitas y sus amantísimas vengan a sorprenderla.
No es por no ver Pasión de Gavilanes otra vez. Que seguro que es un poco diferente, aunque parezca similar, pero seguro que bebe de esa tanto que la deja sin jugo. Pretenden quitar el concepto peyorativo del culebrón. No sé cómo es posible hacer eso, porque son años y años de “Carlos Luis Alfonso José, tú mataste a mi hermano. Disponte a morir”. Y la gente que busca un culebrón quiere ese concepto peyorativo, no otro.¿Quizá metiéndole ciencia ficción? ¿Que la guapa Laura Pascualita Ruiz en realidad sea un autobot? o ¿Contratando a José Mota como el galán?
¿Para cuándo un culebrón de género?¿Para cuándo una serie que entretenga diariamente y no me refiero a Yo soy Bea?¿Para cuándo una serie de sobremesa que no de ganas de ponerte “sobre la mesa” y ahorcarte con tu propio mantel mientras te clavas los tenedores sucios en las muñecas?
¿Es que solo tienen audímetros los capullos?
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Jueves, 07 de Enero de 2010 23:54 |
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Lo ha dicho el “galán del audiovisual español” por antonomasia refiriéndose a la serie de la que es protagonista. Y ya se sabe que lo que dicen los galanes (para lo poquitos que nos quedan ¿verdad?), pues debe ir a misa. Sin más.
No estoy de acuerdo en la “galanificación beatísima” de determinados actores de moda pero está claro que para gustos, surrealismos. Y delante de mí, ante la pregunta de “¿Cuál es para vosotros el mayor galán del audiovisual actual?”, se consiguió colar entre los mejores su nombre: “Antonio Banderas, Coronado, Francis Lorenzo…” ¿Cómo?
Dejado claro en ese momento que el mero hecho de que a ti te parezca infinitamente seductor alguien por X motivo (muy x ha de ser el motivo) no lo convierte en un galán (estaremos de acuerdo en que ha de ser un poquito consensuado entre la población), el hecho es que Francis triunfa. Triunfa y ya está. Entre públicos de cualquier edad. Y Águila Roja también. Igualmente entre cualquier edad. Porque tiene lo que es necesario para triunfar: una trama de mediana edad, una de jóvenes y una de niños. Las abuelillas estoy segura de que dirían “¡Uy, qué fantástico es esto!” y fliparían pero como “lo dan en La 1” habrá que verlo. Y por supuesto, el otro factor es El HOMBRE que eclipsa al bueno y hermanísimo de Janer en cada plano.
No es que yo tenga nada irracional contra Francis ¡es el tío Julito por favor! y se le quiere por ello, pero es que siempre lo va a seguir siendo y dando el mismo registro. Como Screech de Salvados por la campana. Igual. Y si él dice que es de las mejores series del mundo pues que tiemblen Lost o Twin Peaks.
El caso de esta serie es mucho más complicado que el de otras españolas: un gran trabajo de ambientación, fotografía trabajada, actores más o menos eclipsados por galanes, pero que se defienden, algunos genial, para lo perdidos que podrían estar con esos guiones y direcciones. Y conociendo a algunos de los guionistas y dejando de lado el trato apestoso que se le da a este sector en particular, (prostitutas del audiovisual), para mí, que la gente es que no la entiende. No están pillando el humor, que doy fe transpira de los guiones: ese: “Ay qué largo se me está haciendo este siglo XVII” o que el prota sea un super Ninja assasin son de broma, pero fijo. Tienen que serlo. No hay más que ver el Rigodón del personaje de Satur o la compañera de andanzas de doña Margarita. Pero no, la gente se la toma en serio y ahí es cuando empieza la locura y la frustración. Es una serie de aventuras con mucho humor y eso hay que reconocérselo.
Y de la afirmación esa de que “es que en el cine español todo son tetas y culos” tengo algunas matizaciones porque lo que es en las series también nos gusta sacar nuestras cositas totalmente injustificadas en referencia a la trama. Aquí, entre la Marquesa (de las más dignas Miryam Gallego) la cuñada y el propio Aguililla, lo que se va por lo que se viene.
Personalmente, me declaro fan incondicional de Roberto Álamo (si habéis visto la obra Urtain os uniréis a mi club) y grandes y divertidas incorporaciones nos promete la segunda temporada con el señor Alberto San Juan y la genial Marta Aledo en el papel de Estuarda. Aunque aún no sé si el fanatismo por ellos será más fuerte que el esfuerzo.
El esfuerzo antes no era tanto. La pereza me viene al escuchar las perlitas de sus creadores. Y es que el omnipotente Daniel Écija, hinchado de orgullo en la presentación de la segunda temporada, arrogantemente ha afirmado que la serie “es un ejemplo de riesgo, reto e inversión en el medio, lo que demuestra sobradamente que es la televisión en España la que está tirando del sector audiovisual.”
Por partes, caballero: riesgo, reto e inversión, todos los que tú quieras dado que tú pones la pasta. Las series de aventuras, bandoleros y vengadores mediante, han existido y han sido aclamadas en España desde antes que el estofado, que Curro Jiménez fue más y mejor. Nunca lo olvidemos. La fuentes están para beber de ellas y no pensar que nosotros hemos reinventado el mundo.
Pero la parte divertida es la que viene después: “la televisión está tirando del sector audiovisual”. Una verdad como un templo. Sí señor, pero, ¿Hacia dónde tira? Esa es mi pregunta. Que lance esta afirmación una de las personas que más ha influido en la televisión estos últimos años y a colación precisamente de este acontecimiento… pues no sé. Se trata de una serie que anuncia a bombo y platillo que tendrá un cameo del piloto Jorge Lorenzo en el papel de un afamado campeón de carreras de burros. En serio. Todo idea de Francis, claro. Como que a una se le desinfla el moño. Poniéndonos demagogos y salvando las distancias, Hitler también tiró de un pueblo enterito. Y nadie dijo que fuera un gran acontecimiento.
Sintiéndolo mucho, lo respeto pero alucino con que la gente que seguramente puso a parir Alatriste o que ni haya visto medio episodio de Curro Jiménez beba los vientos por Águila Roja. Reabro el debate de si a la audiencia hay que darle lo que pide o darle sólo algo de mejor calidad hasta que llegue a demandarlo ella misma. Sabemos crear necesidades en el burguesito medio, pero en este caso, no nos interesa. Nos interesa ser precarios. No sé las respuestas, solo tengo muchas preguntas.
De todas maneras, la Licenciada, fiel siempre al audiovisual patrio, sea cine o serie, dará una oportunidad a que la segunda temporada mejore. Como bien ha dicho David Janer lo bueno de la segunda temporada es que va a enganchar a más gente. Con lo cual, de tapadillo, considera que los guiones son más interesantes, por lo menos.
¡Ay los actores!, seres abrazables por lo desprotegidos que a veces quedan mandando los mensajes que otras bocas enfermizas les dictan. Aunque más enfermiza que mi boca es difícil que encuentren y por eso mi Licenciada favorita (yo), próximamente ampliará el espectro de análisis a las series extranjeras. No os lo perdáis. La piel de toro se me va quedando chica.
Y hablando de extranjeros y de cómo somos los españoles, estoy totalmente de acuerdo con la audiencia en ese sentido: donde esté nuestro Francis Lorenzo que se quite el sucio ese de acento argentino, el Viggo Mortensen de las narices. Habráse visto.
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Sábado, 26 de Diciembre de 2009 22:46 |
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Miércoles, 09 de Diciembre de 2009 23:17 |
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Martes, 01 de Diciembre de 2009 22:47 |
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